Levante-EMV, Valencia
"Introduction.The integral dimension of the personal life. The first unit. The reality of human life is peculiar and complicated. Are there different answers to the question what is a human being? Each individual's point of view is even more difficult. Who I am? What makes me who I am?". Así debería comenzar la clase de Educación para la Ciudadanía -en 2º de la ESO, con alumnos de 12 años- según las directrices de la Conselleria de Educación. Sin embargo, la realidad es bien diferente. "¿Cuántos de vosotros sabéis inglés?", pregunta el profesor de Filosofía encargado de dar la materia. La mayoría de la clase levanta la mano. "Muy bien. Decidme alguna frase en inglés", continúa el maestro. Y los alumnos, orgullosos, lanzan sus conocimientos a voz en grito: "Blue, pencil, my name is...". Cuando el profesor lee los enunciados escritos en un power point, en inglés, -concretamente el inicio de este reportaje- las caras de los alumnos son un poema. No entienden nada. El profesor domina la lengua británica pero se niega a dar la asignatura en inglés. Y es precisamente por ese motivo por el que ni quiere aparecer en fotografía alguna, ni que su nombre se haga público ni que se sepa el instituto en el que ejerce la docencia. Teme las represalias de la Conselleria de Educación y sabe que los inspectores están controlando que la asignatura se imparta en inglés. A él, -que ha sido calificado por el propio conseller Alejandro Font de Mora como un "héroe" por tener la licenciatura de Filosofía y hablar y escribir perfectamente en inglés- le parece una "aberración" que le obliguen a dar la clase en una lengua que los propios alumnos no entienden.Sanciones y represalias"¿Para qué voy a dar la clase en inglés? El objetivo es que los alumnos aprendan. Y está claro que lo que saben de inglés es nada. La Conselleria de Educación quería boicotear esta asignatura y lo ha conseguido. Lo que estamos haciendo los profesores es un paripé absurdo para evitar sanciones y represalias", asegura este licenciado en filosofía. Y es que, lo único que implica leer los enunciados en inglés -y luego traducirlos- es "perder el tiempo". "No quiero, ni por un instante, que el Consell piense que es viable dar la asignatura en inglés. Si realmente el gobierno valenciano se preocupara por la educación, la adaptación de Educación para la Ciudadanía en la Comunitat Valenciana sería bien diferente". Y, para que quede claro, cita dos ejemplos "donde se ve claramente" que es el propio Consell quien determina "una orientación concreta" a la asignatura. "En el currículo global se marca el apartado de 'la Globalización'. Pues en la Comunitat, este apartado se concreta en 'La globalización como motor de desarrollo'. O en el apartado 'Conflictos Sociales', los niños valencianos deben estudiar concretamente: los nacionalismos, los radicalismos religiosos y la inseguridad. Nada más. Así lo han puntualizado en los programas. Si eso no es adoctrinar...", asegura. Y es que, según uno de los "héroes" de Font de Mora, "ni tan siquiera el currículo de la asignatura está adaptado para niños de 12 años. Los contenidos son difíciles para los alumnos de 2º de la ESO". Sin embargo, el protagonista de esta historia -que se define como un "profesional del pensamiento"- está decidido a que sus alumnos aprendan a pensar por sí mismos. Porque ése, "y sólo ese" es el objetivo de una asignatura "que es polémica por una lucha absurda de partidos que perjudica a los alumnos". Este maestro valenciano especifica que la asignatura que se da en 4º de la ESO -Ética y Ciudadanía- es "exactamente la misma asignatura, idéntica, que la que se conocía como Ética hace unos años. Tiene exactamente los mismo temas. Pero no es obligatorio darla en inglés". En cuanto a la de Educación para la Ciudadanía -asignatura obligatoria en 2º de la ESO- el filósofo argumenta que "los valores en los que incide la materia estaban dispersos en otras asignaturas. Tan sólo se pretende la formación en valores de forma trasnversal, y eso ya estaba reflejado en la Logse".


