01/06/2008

Renta Básica Universal, un posibilidad real

La definición de la renta básica (RB) es clara y sencilla: la RB es un ingreso pagado por el estado a cada miembro de pleno derecho de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cual puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva. La organización internacional creada en 1986 para la promoción de las ideas relacionadas con la RB, el BIEN (Basic Income European Network) define a la RB con otras palabras, pero con un contenido idéntico: A basic income is an income unconditionally granted to all on an individual basis, without means test or work requirement

Se puede resumir el substrato de la propuesta de la RB como sigue:

Las sociedades más opulentas y las que no lo son nada generan en un extremo personas extremadamente ricas y, en el otro, pobres de solemnidad. Este hecho, que el Informe sobre el desarrollo mundial 2000/2001: Lucha contra la pobreza del Banco Mundial constata, no es consecuencia de ninguna ley o certidumbre natural a la que no sería razonable oponer resistencia (como irrazonable sería resistirse a la evidencia de la ley de la gravedad, o a la seguridad de que compartimos un porcentaje mayor de ADN con los gorilas que con los anélidos). La pobreza es una opción social, es el resultado agregado, unas veces muy mediato e indirecto, otras, no tanto, de decisiones que toman personas –a veces, muy pocas_ de carne hueso. Como fabricar armas, como asegurar a determinado grupo el salario de por vida, como condenar a otros grupos a la más absoluta inseguridad laboral, como permitir que unos pocos acumulen fortunas fantásticas o como asignar una partida de los Presupuestos Generales a la Casa Real. Justificables o infames, estos pocos ejemplos son opciones sociales.

Los remedios diseñados para hacer frente a la pobreza han sido muy diversos. Pero la propuesta de la RB no se limita a ser una “buena propuesta contra la pobreza”, lo que vale la pena subrayarlo, ya podría ser suficiente razón en su favor. No solamente estamos en unas sociedades donde el paro es importante (aunque nos encontremos en una de las fases mejores comparadas con los últimos 4 o 5 lustros), sino que la precariedad laboral es muy elevada y el descontento con el trabajo remunerado que se realiza está también ampliamente extendido (causa, como es harto sabido y como remarcan muchos autores, de grandes ineficacias laborales y económicas). Estas tres realidades, pobreza, precariedad y descontento laboral, forman el substrato de la propuesta de la RB.
Ahora bien, dos son las objeciones que se han presentado a la RB. Por un lado la posibilidad de que fomente el parasitismo. Por otro, la imposibilidad técnica de realización.

La primera crítica —el que la RB incentivará la pereza y el parasitismo— puede ser dividida, según quien la profiere, entre aquéllos que equiparan todo trabajo a trabajo remunerado en el mercado y aquéllos que, aun reconociendo que el trabajo es una realidad más amplia que la descrita por el trabajo remunerado en el mercado, consideran que el parasitismo y la pereza se extenderían a todos los ámbitos del trabajo, es decir, además del remunerado, el doméstico y el voluntario. Por parasitismo entiendo algo tan concreto como aquel estado según el cual quien cae en él obtiene un beneficio, pero deriva parcial o totalmente el coste hacia otra persona. La primera parte en que he dividido la crítica supone algo inadmisible y, por eso mismo, su objeción está seriamente mutilada ya de entrada. La RB, por el hecho de evitar las trampas de la pobreza y del paro, no solamente no incentivaría la pereza, sino que no habría motivos para no querer trabajar remuneradamente relacionados con la pérdida de un subsidio condicionado. La segunda parte en que he dividido la primera crítica es aún más débil, si ello fuera posible, que la anterior. Liberar tiempo de un tipo de trabajo, el remunerado, puede facilitar que se invierta en los otros, el voluntario y el doméstico. Pensar que, al contrario, este tiempo liberado sería empleado parasitariamente por la mayoría social o por una amplia minoría, es tener una opinión poco fundamentada de la psicología de nuestra especie. Hay tres tipos diferentes de necesidades: las de confort individual, las de confort social y las de estímulo. Las terceras, que no son de seguridad sino necesidades de estímulo, de no satisfacerlas podemos llegar a aburrirnos mortalmente, por mucho confort y seguridad que podamos tener. Suponer que una RB estimularía la pereza y el parasitismo es dar por sentada una psicología humana sin necesidades de estímulo. Además, poco tiene que ver con lo que podemos observar en nuestra vida cotidiana. Mucha gente que tiene ciertas necesidades cubiertas dedica tiempo al trabajo de formación, de solidaridad y de cuidado de los suyos. Mas, una vez afirmado lo anterior se ha de admitir que la RB abre la posibilidad al parasitismo y a la pereza que es una afirmación más débil que la discutida hasta aquí (permitir es más suave que incentivar). Es una puerta abierta a cualquiera, cierto. Ahora sólo la tiene una pequeñísima fracción de la ciudadanía: los que pueden vivir sin necesidad de trabajar remuneradamente. Que lo hagan efectivamente o no dependerá de otras cosas, pero tienen la oportunidad de hacerlo.

Respecto a la segunda objeción, la problemática técnica de cómo ponerla en funcionamiento podemos decir que el criterio para establecer la cantidad puede ser: toda la población considerada recibirá la misma cantidad, o tendrá alguna diferencia según la edad (hasta la mayoría de edad, la mitad de la cantidad de RB asignada a los adultos, por ejemplo). La cantidad establecida también puede variar mucho según el criterio seleccionado: el umbral de la pobreza, el salario mínimo interprofesional o la pensión media, por poner sólo tres posibles referencias. Hay propuestas que, de forma provisional, proponen cantidades inferiores a estos criterios. Creo que la cantidad mínima, al menos para la población adulta, debería estar en cualquier caso por encima del umbral o línea de la pobreza, en la definición establecida por la Unión Europea. En caso contrario, buena parte de las virtudes atribuidas a la RB, algunas de las cuales ya han sido apuntadas aquí, quedarían mutiladas si no completamente anuladas.

Ahora bien, ¿se puede hacer esto realmente? a continuación os dejo un informe en el cual se muestra que la RB es posible en España. El informe es de 1999, por lo que los números cambiarían, pero no la posible aplicación

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado observador:

Como siempre tus contribuciones son esclarecedoras, documentadas y razonables; gracias también por la información que nos provees con el informe sobre la aplicación de la RB en España.
De entrada, no estoy en desacuerdo con cualquier propuesta que pueda solucionar el grave problema de la desigualdad y la pobreza en nuestras sociedades exteriormente opulentas; pero la propuesta de la renta basica merecería un analisis más detallado de las posibles consecuencias a nivel social, que tenga en cuenta varios factores, no solamente el economico. No se si algun organismo está llevando a cabo una investigación de este tipo, pero sería muy provechoso.

De la tabla que nos indicas, veo que la RB en 1999 se estimaba en 85.884 pts/mes, en el caso que se le concediera un 33% a los menores de edad; la tabla indica un “Supuesto I (optimista)” pero no menciona ningun otro supuesto posible, que se podría considerar entonces menos optimista.
La cantidad indicada en pesetas corresponde a 516 euros más o menos. He calculado una subida de la renta del 4% al año en función del IPC y resultariá que en el 2008 la RB seria de unos 733 euros al mes aprox., lo cual no estaría nada mal. Pero está claro que el mio es un calculo puramente arbitrario y de verdad “optimista”, puesto que el IPC es un índice variable y que los sueldos no suelen subir cada año respecto a la inflación (más quisieramos... mientras que los alquileres sí que siguen esta regla...).
La primera observación, contando con que mi calculo es bastante arbitrario, es que unos 733 euros podrían ser una suma razonable de RB, sobre todo teniendo en cuenta que con 516 euros (calculo del 1999) hoy no se pagan el alquiler y los gastos de agua-luz-gas de casi ningun piso en Valencia ciudad.
En seguida, sin embargo, me pregunto si el Estado, aun pudiendo garantizar tal suma a los 32.287.000 ciudadanos del 1999 (hoy serian por lo menos 2 millones más), seria capaz de mantener la RB a largo plazo, es decir, como medida de sistema, o si bien en ocasión de crisis economica y de menor recaudación de impuestos, se vería obligado a suspenderla o limitarla, con consecuencias nefastas para todos los que se sustentan gracias a ella.
Se plantean además otras cuestiones:

1 ¿La RB se concedería a los extranjeros residentes, incluso a los no comunitarios?
2 ¿La RB se aplicaría también a los extranjeros comunitarios residentes? Si la respuesta es negativa, ¿sería compatible con la legislación europea?
2 En el caso de que la RB se concediera también a los extranjeros comunitarios residentes, qué impacto tendria en el flujo migratorio hacia España? ¿Se establecerían cuotas fijas de inmigración? Y en este caso, ¿la medida no iría en contra del principio de libre circulación de los ciudadanos dentro de la UE?
4 Qué impacto tendría esta medida con respecto a la iniciativa empresarial privada: ¿se vería afectada negativa o positivamente?
5 ¿Qué impacto tendría esta medida con respecto a ciertos tipos de trabajos? Me refiero especialmente a los empleos que uno no eligiría por vocación y que sin embargo son necesarios para el funcionamiento de la sociedad (no pondré ejemplos, que cada cual piense en un trabajo que nunca haría en su vida, y tenga en cuenta que hay alguien que lo está haciendo). ¿Se buscaría mano de obra extranjeras para tales trabajos? En este caso, volvemos a las preguntas que planteo a los puntos 1, 2 y 3.
6 Respecto a la oferta laboral, puesto que cada uno podría desarrollar sus talentos y capacidades sin tener en cuenta el tipo de figura profesional que pide el mercado, qué pasaría con la oferta formativa en las universidades? ¿Qué carreras se verían más afectadas, positiva o negativamente?

He planteado solamente una serie de cuestiones, pero muchas otras se podrían derivar de la implantación de una renta basica. He dejado de lado las consecuencias a nivel psicologico (posible fomento de pereza y parasitismo) porque no disponemos de estudios psicológicos al respeto y no me atrevo a sacar juicios netos.
Con las debidas diferencias, me limito a constatar los efectos economicos que produjo la economia planificada en algunos paises socialistas. Valga el caso de la ex DDR, un pais que en terminos de infraestructuras y de competencia se encontraba bastante por detrás de la República Federal Alemana, al momento de la reunificación en 1990. La vida en la DDR tenía sin duda algunas ventajas a nivel social, tal vez la gente era incluso más feliz que ahora (vease la pélicula “Goodbye Lenin”), si es verdad que luego se habló de “Ostalgie” (un neologismo que significa “nostalgia del Este). En la DDR había pleno empleo, lo cual no equivale ni mucho menos a una renta basica, pero un trabajo, y por consiguiente una renta, eran asegurados a todo ciudadano.

He planteado solamente una serie de cuestiones, consciente de que no soy un experto en el tema y de que harían falta más estudios y previsiones socio-económicas sobre la implantación de una RB.
A mi juicio, los microcreditos, que se están experimentando con éxito en muchos paises, contribuyen más eficazmente que una RB a solucionar ciertos problemas, fomentando la iniciativa empresarial individual y contribuyendo a garantizar una mínima justicia social, por lo menos en cuanto a posibilidades de acceso al crédito.
Sé que son dos medidas muy distintas, pero aqui estamos tratando de buscar soluciones a lo males que todos conocemos. Se de comienzo el debate!

Un saludo
Hermeneuta

Anónimo dijo...

Estimados colegas:

Después de ver el informe que adjuntas, observador, parece factible una aplicación de la RB. No me veo capacitado para discutir las cifras, pues no entiendo de macroeconomía. De modo que, al menos por mi parte, voy a hablar de las posibles consecuencias que le veo al proyecto.

1) Una (otra) consecuencia positiva, obviando todas las que se han comentado anteriormente (eliminación de la pobreza, equiparación de la ciudadanía...) es que sería una medida ideal para la conciliación familiar, de la que tan necesitados estamos. Adela Cortina ha dicho en varias ocasiones que el mayor problema al que se enfrenta el país es la educación, y buena parte de los motivos por los que la educación está tan tocada es por la falta de una educación familiar en valores (que no se debe a la supuesta incapacidad de los padres, sino a la imposibilidad de realización por razones laborales).

2) La consecuencia negativa que yo le veo sería el consecuente proceso de inlacción. Cuando Zapatero legalizó la ayuda de 200 euros para los alquileres, los propierarios subieron 200 euros el precio de los mismos, de hecho, sé de muchos que, al preguntarles precios, directamente te decían: 650 euros, mas los 200 de Zapatero.

Personalmente, creo que la aplicación de la RB haría que los precios subieran hasta dejarnos (en poco tiempo) en las mismas condiciones que ahora.

Y todo ello sin hablar de las condiciones legales de aplicación, me estoy refiriendo a la posibilidad de instaurarla como ley. La derecha de este país ya ha dejado constancia de su parecer ante la RB en varias ocasiones, aludiendo a las consecuencias psicológicas de la misma. En estos casos, el catastrofismo es mucho más significativo que el sentido común y lo tendrían muy fácil para generar un discurso contra la RB con consignas del tipo: "sería el fin del trabajo", como ya han hecho.

Resumiendo: yo le veo muchas consecuencias positivas, pero creo que sería de muy difícil aplicación a nivel parlamentario (habría que ver, también, si el Gobierno está por la labor) y tendría consecuencias negativas respecto a la inflacción.

Un saludo a todos, y gracias a todos por vuestras respuestas, porque el tema de la RB me llevaba interesando mucho tiempo ya.

EL MÁS ANÓNOMO.

Anónimo dijo...

Gracias al Más Anonimo por su contribución, y a los dos por sacar este tema que desde que se planteó me ha hecho reflexionar bastante en los últimos dias ;-)

Creo que con el principio moral que alimenta la idea de una renta basica estamos todos de acuerdo, pues es evidente que el sistema economico actual tiene fallos graves y ha generado una desigualdad economica y social intolerable. Sin embargo, hay que distinguir entre el supuesto ético de la RB y la realización práctica de la misma con todas sus posibles consecuencias, que merecerían analisis y previsiones detalladas a largo plazo por parte de economistas y sociologos.
Los datos del 1999 no son aplicables hoy día, por razones intuitivas evidentes. Más allá de las razones economicas que me hacen dudar sobre la factibilidad de la RB como medida de sistema (y eso debería ser realmente, no como las ayudas de 200 euros para el alquiler que justamente citas), me gustaría proponer otra perspectiva.
¿Por qué en vez de pagar a la gente por no hacer nada (estoy exagerando), no le pagamos bien por lo que ya está haciendo? ¿Por qué no devolver dignidad a los salarios y por consiguiente a las vidas de los trabajadores?
Tres medidas son de extrema urgencia hoy en dia y no solamente en España:
1)estabilidad de lo contratos laborales
2)salarios dignos
3)control de la especulación y por ende de la inflación

1) Los contratos flexibles, a media jornada y a tiempo determinado (a menudo sin cotización) se crearon como medida para fomentar la ocupación; muy bien, de hecho el porcentaje de ocupados ha crecido en los paises occidentales, pero nadie se esperaba que estos tipos de contrato pasaran a ser la norma en el mundo laboral, con la consecuencia de instaurar una “dictadura” de la precariedad y de la interinidad.
¿Qué proyectos de vida puede cultivar una persona que no sabe lo que hará dentro de 6 meses o un año? Vivienda y familia propias se han convertido casi en una utopia para las últimas generaciones.
Creo que supondría una autentica revolución que se defendiera la estabilidad laboral en detrimento de los contratos-basura y del precariado, pues sólo de este modo las personas volverían a tener la dignidad que sus condiciones laborales le han arrebatado.

2) Hay que pagar a la gente, y bien, por lo que hace, sea cual sea el tipo de trabajo. Esto significaría no solamente respetar la dignidad de las personas, sino también fomentar el consumo en todas sus formas, e incluso las actividades benéficas. ¿Es posible y justo que haya personas que han tenido que cambiar su alimentación y renunciar a una dieta rica y variada, porqué no pueden permitirse comprar ciertos alimentos básicos? (luego al punto 3). Más dinero en el bolsillo significa poder acceder a más bienes y por consiguiente fomentar el comercio y la industria, significa poder pagar una buena educación a nuestros hijos e invertir dinero en cultura y desarrollo de las propias capacidades.
Si hay dinero para una renta basica, tiene que haberlo para acabar ya mismo con los contratos-basura y el ejercito de los mileuristas; aumentado el sueldo de 400-500 euros a todo trabajador otro gallo cantaría en este país, y no solamente aqui.
Sin embargo, para que esta medida sea efectiva y no pase como con la ayuda del alquiler, el Estado tiene que ser garante de la misma con dos tipos de medidas:
2.1. obligar a toda empresa y organismo que tenga capacidad económica para hacerlo (evidentemente habrá algunas que no), a subir el sueldo de los empleados en 400-500 euros. Si una empresa no cumple, investigar las razones y multarla, si es el caso, con una suma correspondiente o superior al dinero que se debe a los empleados, para que al empresario no salga rentable evadir esta norma. En el caso de empresas “pobres”, el Estado podría contribuir directamente a subir el sueldo del empleado para que alcance un ingreso digno (le supondria un coste inferior a la RB).
2.2. controlar la especulación respecto a los precios de los bienes de consumo (punto 3).

3) Que el precio del pan y de la pasta suba porque hay carencia de cereales lo entiendo, que suba el de la vivienda o de la gasolina por la especulación de unos pocos no (y el del café por la America’s cup tampoco). El Estado debe intervenir drasticamente para contrarrestar la especulación en los precios de bienes y productos básicos, actuando toda medida oportuna para conseguirlo, y multando si es el caso a los especuladores. No tiene que ser rentable especular: hasta que lo sea, todo aumento de los salarios será ineficaz. Cómo conseguirlo, lo dejo a los expertos en derecho tributario.

Me pregunto, ¿por qué en la ex Alemania del Oeste un operario de la Volkswagen cobraba el doble que el mismo operario en Italia? ¿Por qué en esa Alemania existía una clase media mucho más amplia que en otros paises, y que es la base de un Estado de bienestar? Tal vez porque invertir en los salarios de los empleados es rentable para todos.
No hace falta apelar a Kant para defender a la dignidad de las personas como fines en sí mismo, aquí se trata de actuar medidas economicas en pro de una justicia social distributiva, que son perfectamente posibles pero que a unos pocos no convienen. “Si los mantienes asustados, endeudados y empobrecidos, los controlarás mejor”, decía un sabio...

Pido disculpa por haberme extendido tanto, es que me he animado ;-)
Un saludo
Hermeneuta

El blogservador dijo...

Por favor, no pidáis disculpas por la extensión de vuestras reflexiones. A quien le parezca largo y tedioso tiene otros blogs donde Hacudir (mucho más simples en todos los sentidos, de ahí la H).

Me resulta imposible tratar todas las objeciones que exponéis, sin embargo hay una que ha planteado Heremenéuta y que creo que tiene una cierta solución, al menos en el papel. Heremenéuta ddecía: "5 ¿Qué impacto tendría esta medida con respecto a ciertos tipos de trabajos? Me refiero especialmente a los empleos que uno no eligiría por vocación y que sin embargo son necesarios para el funcionamiento de la sociedad"

ante ello yo reflexiono: ¿Quién querría hacer los
trabajos especialmente desagradables y penosos con una RB? Es razonable augurar que habría
trabajos cuyos salarios tendrían una presión al alza. Dicho en la jerga económica convencional:
se necesitarían más estímulos monetarios para incentivar la aceptación de determinados
trabajos. En cambio, los salarios de otros trabajos (más gratificantes, de prestigio o simplemnte autotélicos, es decir, que su realización conlleva la recompensa) sufrirían una presión a la baja. E. O. Wright, seguramente el teórico vivo de las clases sociales con mayor prestigio, sostiene que si un trabajador tiene garantizado una RB, será más caro sobornarlo para que acepte un trabajo desagradable y que, en cambio, para aceptar trabajos de índole más gratificante, no se precisarían muchos estímulos salariales. Y sentencia: “No hay que motivar demasiado a profesores de sociología, por ejemplo, para que trabajen, ya que su trabajo es intrínsecamenteagradable.” Wright es profesor de sociología en Wisconsin. En este sentido me ha parecido escuchar más de una vez decir a la catedrática de moral, Adela Cortina, que un barrendero,peón, o cualquier otra persona cuyo trabajo comportase una cierta actividad poco confortante, debería ganar mucho más que un abogado o médico, ya que son tareas mucho más dignificantes y agradables de realizar. En este sentido, el mismo mercado se encargaría de realizar tal reajuste en caso de que existiese una RB.

Sin embargo, el MAS ANÓNIMO me ha hecho pensar en exceso. Parece como si estuviésemos en un callejón sin salida. No sé.

Anónimo dijo...

Hola de nuevo, queridos observador y hermeneuta bigotudo,

Que conste que mi intención no era bloquear el discurso. Simplemente he expuesto el problema que considero más importante con respecto a la RB (la inflacción) porque sería una consecuencia negativa de su aplicación, mucho más grave que el supuesto fomento del parasitismo.

Y repito que no entiendo mucho de economía, de modo que si estoy equivocado no dudéis en decírmelo. Lo que pasa es que he aplicado un simple principio que me enseñaron en una clase de Historia: "Una crisis económica nacional podría resolverse pidiendo al Banco de España que fabricara 8 o 9 billetes de 500 euros para cada español, pero el proceso de inflacción que esta operación generaría destruiría la economía del país". Perdonad la simpleza de la exposición, pero es totalmente lógico.

Esta es la gran traba que veo a la aplicación de la RB, la especulación, por aludir al discurso de Hermenéuta, se dispararía.

La dificultad de convertirla en ley es algo coyuntural y no creo que haya que darle mayor importancia.

Saludos a los dos.

Ah, una cosa hermeneuta. Dices que la aplicación de la RB es poco factible económicamente, pero reconocerás que las medidas que propones tamopco están a la vuelta de la esquina.

Por otra parte, creo que la remuneración por la dignidad del trabajo (que un barrendero cobre lo mismo o más que un catedrático)
es algo muy positivo, pero sólo se lleva a cabo en Cuba, donde ambos colectivos cobran la misma miseria. ¿es eso aplicable en un sistema no colectivista? Desde mi punto de vista los que más deberían cobrar son los soldados y los profesores de instituto, porque son los que van a la guerra.

En fin, bromas aparte, que continúe el debate.

Un abrazo.

EL MÁS ANÓNIMO

Anónimo dijo...

Jejeje, esa sí que es buena, me uno a la petición para la subida del sueldo de los profesores de secundaria ;-)
Estimado Más Anónimo, es verdad que mis propuestas no estan a la vuelta de la esquina, para que engañarnos, y también es verdad que sin un control riguroso de los precios para evitar la especulación no servirían para nada. Alemania para mi siempre fué un modelo de Estado que funciona y cumple con las espectativas de los ciudadanos, pero hay que tener en cuenta que los alemanes tienen un sentido cívico bastante más desarrolado que los látinos (menos cuando les da por quemar judios, pero dejemos las bromas pesadas a un lado). Yo creo que si allí fué posible pagar un buen sueldo a todos sin que nadie se aprovechara descaradamente para clavarsela por otros lados (el ejemplo del alquiler “más los 200 euros de Zapatero” me ha dejado a cuadros, aunque era de esperarse), tiene que ser posible también en otros paises y contextos, siempre y cuando cambie la mentalidad de la gente.
Respondiendo al observador: lo que sostienen E. O. Wright y Adela Cortina (que no conozco personalmente, pero me han dicho que un tal Raul Sebastian sabe mucho de ella) es perfectamente razonable y compartible, es más, para algunas profesiones ya es realidad: no se cuanto cobra en media un fontanero (cuando no es asalariado), pero bastante más que un profesor o un funcionario seguramente.
El problema es que en el caso de otras profesiones menos afortunadas el mercado no razona en los términos de Wright y Cortina, y si hacen falta peones, recogedores, labradores u operarios no especializados, el empresario no piensa: “voy a subir el sueldo para que el empleo sea más atractivo”, sino “voy a buscar unos cuantos negritos, chinos, ucranianos o quien sea en paises más pobres, donde lo que les pago al mes equivale al sueldo de un año allí, y verás como vienen corriendo”.
Y en seguida se me hace evidente también otra debilidad de mi propuesta: es decir, que a la hora de obligar las empresas a pagar salarios dignos, siempre y cuando esten capacitadas para hacerlo sin prejuicio grave de su beneficio, seguramente los empresarios optarían por la deslocalización, como ya están haciendo.
Tal vez éste sea un síntoma de que cualquier problema ecónomico y social en este mundo globalizado, puede encontrar una solución solamente a nivel supranacional, porque los Estados nacionales se van quedando cada vez con menos poder para intervenir.
De paso, sugiero la lectura de un buen libro sobre la globalización económica, que ofrece una análisis muy documentado y acertado de la misma: “Entre el fragor y el desconcierto”, de Gabino Izquierdo.

Un abrazo
Hermenéuta

El blogservador dijo...

Estimados Hermenéuta y Más anónimo, conversaciones como esta son las que me animan a seguir manteniendo en activo el blog.

Como bien dice Hermenéuta, ya existen ciertas profesiones que llevan consigo el pago en satisfacción. Yo soy profesor y te aseguro que no me cambio. Adoro esta profesión. Sin emabargo el otro día vino el fontanero a casa y por media hora de trabajo me cobró 200 euros. Yo no cobro eso ni en dos días de trabajo. No me quejo. Tengo la oportunidad de tener un trabajo que me obliga a ezstar al día, tener que leer muchísimo, y además me deja tiempo suficiente como para hacerlo. (Otra cosa sería si diese clase en la concertada, o en la privada pura y dura, en donde el profesor, en la mayoría de los casos es una macetita más de la decoración superfashión del centro y en donde trabajes lo que trabajes las notas siempre son las mismas, a saber, por encima de 8).

De verdad que no me cambio por nadie. Pero a final de mes me veo justito, también porque más de un tercio del sueldo me lo gasto en libros. A veces pienso qué haría yo con un sueldo de 400 la hora (incluyendo, por supesto, el tiempo dedicado a preparar clases y estudio). Según mis cálculos ganaría unos 8000 euros. La verdad es que me conformo con la satisfacción del estudio y la enseñanza, pero... Joder, Hermenéuta, que estaría muy bien lo que dices cuando propones una subida de sueldo de los profesores de secundaria, ya que de momento la cuestión de la RB parece tan complicada.

El blogservador dijo...

Por cierto, tenéis que invitar a participar en el blog a ese Raul que según Hermenéuta sabe tanto de Adela Cortina.

Anónimo dijo...

No, por favor!, casi prefiero al señor H...

EL MÁS ANÓNIMO.

EL CRONOLATRA dijo...

Amigo observador: Cedo a tu provocación. Haciendo caso omiso a mi repentina e inesperada condición floral, sí te puedo asegurar que solamente un 10% de los alumnos de filosofía de 1º Bachiller pueden superar este año el 8 de nota final. ¡Esto es lo que hay! De cualquier modo sintonizo totalmente con tu visión sobre nuestro trabajo.

SALUDOS.

Adolfo Llopis dijo...

También es como si yo entrara aquí y sin leer nada de lo que escribes te criticara por ser un megalómano.

:*

El blogservador dijo...

Pues resulta que, tal vez, estarías en lo cierto. Si no tuviésemos todos una cierta dosis de megalomanía no tendríamos la necesidad de crear blogs.

Adolfo Llopis dijo...

Pero también resulta que como bien has dicho, eso no resultaría una crítica.

;)